Blinda tu salud cognitiva: El 45% de la demencia es evitable

Neurotoxicidad vs. Neuroprotección: El pulso entre nuestros hábitos y el futuro de nuestra memoria
En un escenario global donde las patologías neurodegenerativas son un desafío creciente, aparece una herramienta poderosa: la prevención. Actuar hoy sobre factores de riesgo modificables no es solo una recomendación; es una estrategia capaz de neutralizar muchos casos potenciales de Alzheimer y otras demencias.
En un estudio publicado en la revista médica «The Lancet» en julio de 2024, cuya autora principal es Gill Livingston, (University College London) sobre prevención, intervención y atención de la demencia, se identifican 14 factores de riesgo modificables a lo largo de la vida, y se concluye que el 45% de las demencias son evitables, es decir, que pueden ser retrasadas o reducidas (*).
En este camino hacia la longevidad mental, podemos identificar dos actores contrapuestos: Por un lado el alcohol, tan cercano y tóxico. Por otro, el cacao puro.
Un agente de vulnerabilidad cerebral: el alcohol
Uno de los agentes más críticos en el avance de la neurodegeneración es el consumo de alcohol, cuya naturaleza neurotóxica compromete la integridad estructural y funcional del cerebro, especialmente a la sustancia blanca que conecta y transmite la información entre neuronas y diferentes regiones cerebrales. Su impacto no se limita a daños temporales; la exposición recurrente desencadena procesos de muerte neuronal y atrofia en regiones clave como el hipocampo y la corteza prefrontal, responsables de la memoria y las funciones ejecutivas.
A largo plazo, esta pérdida celular, no solo acelera el envejecimiento cognitivo, sino que reduce la reserva cerebral, dejando a la persona significativamente más vulnerable ante el desarrollo de demencias y otros trastornos neurológicos irreversibles.
El cacao puro / chocolate negro
Si buscamos un referente en nutrición cerebral, el cacao puro -mínimo 80%- destaca como un aliado de primer orden. Su alto contenido en flavonoides le otorga un poder antioxidante superior, capaz de combatir la inflamación celular. Su consumo favorece la reducción del estrés oxidativo y la neuroinflamación.
Introduciéndolo a nuestra dieta fortalecemos los mecanismos de defensa naturales del cerebro frente al envejecimiento. Comer una onza de chocolate negro a diario es una forma sencilla y efectiva de blindar nuestra salud mental frente al paso del tiempo.
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Enlace al estudio mencionado y otros:
(*) https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(24)01296-0/abstract
Sobre el cacao:
Efectos neuroprotectores del flavonoides del cacao y su influencia en el rendimiento cognitivo https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3575938
La suplementación con cacao mejora los déficits neuronales relacionados con la edad https://www.nature.com/articles/s41598-021-96800-y
